sábado, 22 de junio de 2013

Dudas, dudas y más dudas

Hola... Se que llevo mucho tiempo sin escribir nada pero he estado super liada y agobiada con todo lo del bautizo, y mi estado de ánimo es mejorable. No ha dejado de llover desde el lunes, así estoy yo. Hoy no ha llovido al menos pero ha sido el día en el que he colapsado.

No os creáis que ha sido todo negro, bueno de hecho ha sido todo bastante negro, pero ha habido varios momentos de luz. Como el otro día, por ejemplo, encontré Le Bureau de la Poste a la primera y pude mandar las postales y de camino a esta, encontré una librería bastante antigua con libros de segunda mano. Di un par de vueltas dentro observándolo todo y disfrutando del olor de los libros viejos, me decidí entonces a poner en práctica mis conocimientos del gabacho y le pedí al monsieur que me recomendase s'il vous plait libros no muy difíciles (para extranjeros), pero buena literatura. Salí de aquel templo con tres joyitas; Poil de carotte dr Jules Renard, Le Château de ma Mère de Marcel Pagnol y Le Bourgeois gentilhomme de Molière. Volví a casa más contenta que unas castañuelas (aunque shame on me porque aun no he empezado a leerlos...).

Aparte de eso, ha sido todo una locura. Con el bautizo de mañana está todo el mundo revolucionado. El miércoles vino Tuna (si alguien ha pensado en atún que levante la mano), la madre de Charlotte, y la verdad que ha sido una ayuda ENORME. Es dulce y calmada, divertida y muy educada. Bueno, el día que llegó, con el coche lleno de flores como si de una carroza de cabalgata se tratara, fue un caos con los tres niños emocionados por la abuela...

El jueves fue mi día libre y como llovía no pude hacer nada, en un ratito fui a Libourne al Sephora (entre Sephora y HyM me voy a arruinar) a comprarme una lima y dos esmaltes. El viernes era la Fête de la Musique y aquí es algo bastante importante, en todas las ciudades se celebra, aquí en Libourne montan un escenario y cualquiera puede subir a tocar o cantar. Me apetecía mucho ir la verdad, había puestos para comprar cerveza y un montón de gente, pero solo pude quedarme con las ganas. Hablé con Charlotte porque me parecía que estaba haciendo cosas que las au pairs no hacen y por que al verme ordenar la sala de juegos con los cascoa me dijo que no podía trabajar con música porque tenía que concentrarme (estoy limpiando y ordenando, no escribiendo mi tesis doctoral por Dios...) le sentó un poco mal, así que me dijo "te iba a dar la tarde libre, pero ya no"...

Hoy Emmanuel me había dicho que me ocupase exclusivamente de los niños, que lo que hubiese que limpiar no era cosa mia. Y eso he hecho; hemos jugado a echar carreras, a indios y vaqueros (dos vaqueros contra una india... Podeis haceros una idea de qué pasó) y luego les he llevado a dar una vuelta en la bici (yo andando y ellos con ruedines ¿hasta qué edad se llevan ruedines?) y hemos echado más carreras y me han ganado en todas, hemos visto Dumbo en español, al principio no querían pero luego les ha encantado (¡¡!!), cuando Florelia se ha despertado de la siesta, la he cambiado el pañal en el que se había hecho "popo"... Luego mientras Thealine ayudaba en la cocina, he dado un paseo en carricoche a Prescilian y Florelia. No he parado ni un minuto. Aun así, Charlotte me ha pedido que limpie unas ventanas, y le he dicho que no. He bañado a los tres niños (que salgan del agua es misión imposible), les he hecho la cena y acostado como buenamente he podido.

Parece todo muy normal, pero es una batalla continua. Prescilian no se quería probar la ropa de mañana y luego no quería ir al baño y se ha aliado con Thealine para correr y "atacarme", estaba yo sola con los tres diablillos. Florelia llorando, la cojo en brazos mientras intento atrapar a Prescilian. Y la misma historia a diario para irse a la cama. Se alían contra mi y se esconden entre los viñedos (donde no tengo intención de meterme, ya bastante tengo con los bichos de dentro de la casa y el barro del jardín), así que les espero pero cada vez que me ven gritan y salen corriendo. Así a diario. Hasta que yo pierdo la paciencia y entonces soy yo la que corre... Eso sí, no os vayáis a pensar, soy buena con ellos, y aunque a veces me den ganas de darles un buen motivo para huir de mi, no lo hago. Si alguna au pair me lee que me diga si esto también les pasa o soy yo que soy rara; hay momentos que crees que te los has ganado, que son simpatiquísimos y educados y piensas para ti "lo he conseguido" pero de repente bam, pasa algo y les da una rabieta, o huyen de ti. Además Charlotte me quiere en misa y repicando a la vez y eso no puede ser, si estoy con los niños jugando no puedo irme a limpiar algo o si estoy cambiandole el pañal a Florelia, no puedo asegurarme de que Prescilian no hace nada malo...

Hoy ha sido la gota que ha colmado el vaso. No he podido más y me he derrumbado. Me he echado a llorar mientras freía los huevos y no podía parar y claro, me han visto Charlotte y Emmanuel (de verdad tenía miedo de que fuese a decirme algo borde o gritarme. No lo ha hecho). Les he dicho que no podía con los niños, que eran demasiado difíciles para mi. Emmanuel se ha reído y me ha dicho "para nosotros también" y Charlotte que ya hablaríamos el lunes. Ha sido horrible porque no quería estar así delante de los niños pero no podía parar. Se que Charlotte necesita ayuda, porque Emmanuel no mueve un dedo por la casa, pero de veras creo que esto me queda grande. Me estoy planteando de verdad volver a España...

Mañana es el gran día. El día D. El peor día. Voy a hacer bastantes más horas de mis 6, pero ya me han dicho que las vamos a contar para que esta semana trabaje menos horas. Me toca comer con todos los pequeños (una parte de mi se alegra, me evito el tener que comer marisco guardandome las caras de asco). Al menos, voy a ir fabulosa. Me tengo que levantar a las 7:30 mañana así que ¡buenas noches! (y deseadme suerte...).

lunes, 17 de junio de 2013

La calma antes de la tormenta

Ya es lunes... Bueno, pero estoy contenta porque he pasado un fin de semana genial. El viernes estuve un poco tristona, pero el sábado pude tener un día solo para mi. Emmanuel estaba en Burdeos en una exposición de vinos y Charlotte y los niños en una fiesta de catequesis o algo así, así que pude dormir tranquilamente (más o menos). Estrené una falda larga azul marino que me había comprado el viernes y fui a dar un paseo. Bueno, mi plan era dar una vuelta en bici, pero la cadena estaba salida y no había manera de volverla a colocar, así que desistí y fui a caminar. En vez de ir a Libourne, fui por unos caminos de viñedos y los chateaux abundan. Fui a Pomerol, donde también hay un chateau. 


Por la tarde, decidí acompañar a Charlotte y los niños a St Emilion, que es una pequeña ciudad medieval famosa por el vino. Mientras esperábamos a que Florelia, estuve viendo con Thealine y Presicilian unos episodios de Tintin (Tantan, como dicen aquí) en español, y para mi sorpresa, ninguno se quejó. Al llegar a St Emilio, hicimos un pequeño picnic en un parque y luego me dejó una horita para ver la ciudad. Me encantó y tengo que volver a verla bien. El sábado había una feria, estaba lleno de gente elegante y bien vestido, esos que son ricos y poderosos. Yo que soy pobre pero honrada, me dediqué a vagabundear y perderme por las calles. Compré dos fotografías de la vendimia preciosas, vi la Catedral y bueno, no me dio tiempo a ver mucho más, pero fui la suficiente miel en mis labios para saber que quería probar el pastel entero.
                                           


Charlotte me había dado el teléfono de la mujer que se encarga de Florelia entre semana, y la llamé, en seguida me invitó a pasar el domingo con ellos. A las 12, me recogió Lucas, uno de sus hijos en un destartalado Citroën, yo estaba muerta de la vergüenza, no tenía ni idea de qué hablar, y él parecía estar en la misma situación que yo. Me llevo a su casa y Edurne me recibió con los brazos abiertos, conocí a los otros dos chicos Tomás y Marcos. Ella y su marido Pablo (Paul como le llama ella) son españoles de Madrid y Sahagún, pero él lleva viviendo en Francia desde los tres años. Tenían una casa muy mona y muy normal, sin retretes fuera de su sitio ni moqueta en las paredes. En el jardín, un corral enorme con cuatro gallinas; Clarabelle, Isabelle, Annabelle y Mirabelle. Las gallinas más mimadas que he visto en mi vida. Tampoco es que haya visto muchas, pero veis por dónde voy. Fueron todos majísimos conmigo y me trataron como una más. Después de comer, Marcos y Lucas me llevaron a dar una vuelta por Libourne y después este último, Edurne, Pablo y yo fuimos a Burdeos; Lucas competía en una competición de natación en la Garonne (el río Garona), de 1km 700, quedó cuarto, llegó en el mismo segundo que el tercero pero pasó antes el chip ese. Estaba muy decepcionado, pero al menos le dieron una botella de vino para poder ahogar sus penas (nunca mejor dicho) y olvidar su fracaso. Me presentó a algunos de sus amigos, y bueno, eso fue un poco raro, solo una chica mostró un poco de interés en mi, mientras que las otras me miraban con cara de seta. 

De camino a Libourne, me invitaron a cenar con ellos y me dejaron llamar a casa porque tienen llamadas a España gratis, así que por fin pude hablar con mi padre, que desde que estoy aquí no he podido contactar con él. Edurne y yo estuvimos hablando soble los Boidron y me dio consejos. Agradecí un montón salir de casa y pasar un día con otra gente con la que podía hablar sobre mis problemas. Al llevarme a casa, me repitió que no dudase en ningún momento en llamarles, ir a su casa o contar con ellos para lo que fuera. Me han invitado en dos semanas a cenar en Burdeos en un restaurante pakistaní para celebrar que han acabado los exámenes. Son una familia genial.

Ahora toca ponerse otra vez manos a la obra, esta semana va a ser intensa. El bautizo de Florelia es el domingo y van a venir unos cuarenta invitados (entre ellos Edurne y Pablo), así que hay que prepararlo todo y tener la casa un mínimo presentable. Así que os dejo y ahora voy a relajarme en esta hora que me queda antes de volver a la carga.

Bisoux!




viernes, 14 de junio de 2013

Tapadera

Bueno, antes de nada, decir que hoy estoy un poco plof. Ahora os cuento. Pero, quiero deciros que estoy MUY orgullosa de mi, veréis; como hoy tenía libre de 12 a 5y30; a las dos he decidido salir de casa y dar una vuelta. Me he acordado de que había un HyM en el centro,  así que me he propuesto llegar ahí. Pues lo he conseguido, llegué al HyM perfectamente, andando, sin perderme ni dar vueltas de más, nada, a la primera. Pensé que me merecía un premio después de mi éxito así que me dejé llevar por las faldas y los vestidos y me compré un par de cositas muy monas. Eran las tres y media, o cuatro menos cuarto cuando salí y justo pasaba mi autobús en media hora, así que di un paseito, compré postales y hasta una revista. Fui a la parada y me senté, aunque al rato me di cuenta de que estaba en la parada de la dirección que no era, menos mal que me di cuenta a tiempo. Mientras esperaba, me fijé en las dos chicas de al lado que charlaban, no tenían ese aire de superioridad que parecen tener todos los estudiantes de entre 10 y 19 años de por aquí, con esas caras de idiotas, todos con el cigarro en la mano y cara de lelos. Dan ganas de darles un par de hostias (con perdón) a ver si se les quita la tontería, parecen tan setas... El caso, que me pierdo, parecían totalmente normales, simpáticas y me apetece tener amigas como ellas aquí. Les pregunté cosas sobre el autobús, y tal con la esperanza de algo,  no se que esperaba la verdad jaja. Cuando por fin llegó el autobús, ¡la autobusera me dejó pasar sin pagar! Y lo que el otro día me llevo casi 4 horas, hoy no he tardado ni 15 minutos. Olé.

Bueno, de lo que de verdad quería hablar es que esta mañana estaba algo cabreada, no se, se que las au pairs tienen que hacer cosas de la casa y tal, pero me da la sensación de que se aprovechan de la situación. Trabajo mis horas, nunca trabajo más, excepto hoy, que he hecho media hora más porque tenían invitados y les he acostado yo sola. Pero me da la sensación que lo de au pair es un invento muy inteligente, pensadlo bien: una familia de x niños, necesita ayuda en casa, para limpiar y cuidar a los niños, pongamos que son de clase media-alta, una señora o chica de la limpieza cobra una cantidad x al mes, y la niñera pues otra cantidad y. La familia Fulanita puede permitirse pagar a una chica de la limpieza que solo va a limpiar o una cuidadora residente que solo va a cuidar, pero no las dos cosas, o si hay alguien que limpie y cuide pide demasiado dinero, ¿qué hacer? contratar a una persona extranjera con la excusa del idioma, la cultura, etc.,  que vaya a limpiar y a cuidar por muy poco dinero. Negocio redondo para la familia. No se como no se me había ocurrido pensarlo antes. Las au pairs somos señoras de la limpieza y cuidadoras que como la mayoría somos estudiantes, nos conformamos con el dinero que nos ofrecen por que en un principio, nos vale.

Y esa es mi reflexión de hoy, por que es exactamente como me siento hoy. Las compras me han hecho feliz, pero esta tarde ha sido demasiado intensa. Siento que estoy todo el día estresada con los niños y en tensión y estoy comiendo demasiado... Tengo que poner fin a esto, igual salgo a correr, o con la bicicleta. Dejar los cereales con azúcar y las galletas Príncipe... Estos niños me vuelven loca. Cuando quieren son riquísimos, pero quieren más bien poco. Normalmente gritan, se quejan, no hacen lo que les dices... Hoy con Thealine ha sido una guerra para que se fuese a la cama. Le cerraba la puerta con llave pero no me iba porque estaba enfadadísima conmigo y quería estar atenta a ver si habría la puerta de mi cuarto... Creo que voy a tener que tener una charla con los padres sobre ciertos temas.

Espero que mañana sea un mejor día, este finde no trabajo así que lo será.

miércoles, 12 de junio de 2013

La casa

Creo que todavía no os he contado cómo es este paradero en el que habito. Bueno pues como ya creo que dije, ni siquiera estamos en Libourne, si no un poco en las afueras. Hay una caminata de media hora desde casa hasta la estación de trenes. Por esta zona solo pasa un autobús, y son unos 10/15 minutos a la parada. Bueno según Emmanuel, esto es la ciudad, pero no. De ciudad nada. Nos rodea mucho verde y eso no se ve en la ciudad. Como consecuente de todo ese verde, hay bichos. Muchos, "muchísimos más que muchos y muchísimos más que más"... Moscas a mansalva, y mosquitos y arañas aún más... ahh el campo, ¡cómo (NO) me gusta el campo!

La casa tiene pinta de ser bastante vieja, aunque si la hubiesen cuidado un poco tendría mejor pinta probablemente,y no me refiero a "una manita de pintura" no, si no a una reforma bien. El caso es que la parcela es enorme, es un terreno grande, que sirve para todo lo que necesitan, y la casa en realidad tampoco es pequeña, pero claro le hace falta algo más de amor creo yo. La casa tiene una distribución muy rara, la tele sobre un armario, así que te rompes un poco el cuello para verla pero "no big deal", solo hay un sofa, con una manta verde pistacho que no te atreves mucho a tocarla porque tiene pinta de echar a andar en cualquier momento. Eso sí, es muy luminosa tiene muchas ventanas  que ocupan toda la pared, eso me gusta mucho, aunque con el calor que esta haciendo las tienen siempre con las persianas echadas. Las paredes estan recubiertas de algo, una especie de papel de pared color salmón, menos en la zona de las escaleras que hay como una especie de moqueta rosa, y también en mi habitación, pero en azúl. No, no habeis leido mal, moqueta en la pared. Los suelos en general son de baldosa en la cocina, baño, salón y comedor, en las habitaciones el suelo es de esta madera que se levanta que es como una lámina, pero en el baño de Charlotte y Emmanuel, tienen moqueta. En el baño. De verdad, no se que tienen con la moqueta.

La cocina es un caos. Da igual cuantas veces limpies los cacharros, pases la escoba y la fregona y la balleta que a los cinco minutos va a estar hecha un asco otra vez. Es vieja, y nada funciona correctamente. El lavavajillas debe tener más años que Matusalén porque funciona fatal y no limpia bien, la verdad que todo queda mejor hacerlo a mano. En la planta baja, aparte de la cocina, el salón, el comedor y tal, hay un armario, el retrete y separado de él, el baño con una ducha, una bañera y un lavabo, que es otro caos. Es el que uso yo y en general no está del todo mal, porque si los niños se duchan lo hacen en el baño de arriba pero si se bañan, lo hacen en este y ahí está el problemón. Agua por todas partes, suelo sucio de los zapatos, toallas por los suelos... y sigue. 

Arriba hay seis habitaciones luminosas que no están mal de tamaño, pero, en realidad no son seis si no tres, con tabiques. De forma que,que den directamente al descansillo hay tres habitaciones; la de Thealine, la de los padres y una bastante grande que de momento nadie usa. Atravesando esa habitación, hay una pequeñita donde duerme Florelia. Atravesando la de los padres está la de Prescilian y atravesando la de Thealine está la mia. Es un rollo porque tengo que estar pendiente de todo el rato de cerrar bien la puerta, de no despertarla, aunque ellos TODOS me despierten a mi, y además el wifi llega peor. Mi habitación, aparte de la moqueta de pared y el que haya que atravesar otro dormitorio para entrar no está mal; hay una cama individual con una mesita de noche, una mesa más, no hay sillas, y un armatrio que menos mal es bastante grande. Las ventanas son grandes, pero en los dormitorios no hay persianas, hay contraventanas...

En cuanto pueda, colgaré algunas fotos de la casa. Bueno y yo ya me voy a la habitación que aquí ya no hago nada.

Bordeaux

lunes, 10 de junio de 2013

Dos en uno

Ayer no publiqué nada, perdón, perdón, perdón. Han sido dos días MUY intensos y estoy agotada. Os resumo un poco los dos:


Ayer: Tendríamos que haber salido de casa a las 11 y por supuesto que no salimos hasta 45 minutos más tarde. Nos embutimos los seis en el coche de Charlotte, ella al volante, yo de copiloto, Prescilian y Florelia en sus sillas y Emmanuel en medio con Thealine en sus piernas. Imaginaos el percal, yo ya veía un viaje movidito...

No fue tan mal como pensé, estaban los tres sorprendentemente calmados y así recorrimos hora y pico. De hecho el que peor se portó fue Emmanuel. No hacía más que decirle a Charlotte cómo conducir y qué hacer de muy malas maneras y cuando estábamos ya casi no encontraban la calle y él se puso de los nervios y empezó a gritar, y los tres niños se pusieron a llorar... tuvimos que parar y el salió del coche a maldecir al mundo. Por fin, después de lloros, gruñidos y malos humos llegamos. Una casa preciosa toda de madera pintada de negro con unas vistas al mar increíbles.

Al llegar preparamos todo para que comieran los niños... y yo. Me sentaron en una mini mesa a comer carne picada y puré de patatas para vigilar a los niños y sobre todo para echarles un ojo cuando comiesen los mayores. Así que ahí estaba yo, con mi platito en las rodillas y asegurándome de que Florelia y Prescilian se lo comían todo. A todo esto, mencionar que había 9 niños! Tres nuestros, tres de ellos y tres amigos. Una locura. Después de comer, le cantaron el cumpleaños feliz a Prescilian que fue en abril y regalaron un libro con canciones típicas francesas. Después, acosté a Florelia, pero no hacía más que llorar y llorar así que al rato volví a la habitación, le canté una nana y se calmó.

Ahora me tocaba ir detrás de Prescilian quitandole los mocos, atando zapatos, remangando las mangas del jerséy y sobre todo vigilando que no se escalabrase por que estabámos en una especie de selva, llena de hierbajos, piedras, troncos y seguramente bichos horribles. Cuando por fin se cansó y se sentó fui a ver a Florelia quien estaba despierta pero se estaba partiendo de la risa y cuando me vio solo dijo una palabra; "popo".

Una explosión de caca en el pañal, puff que peste (que pestuño), no creo que haya olido algo peor en mi vida. Dios mio... Bueno, me tuve que poner manos a la obra y quitarle a la pobre esa plastaza. Usé muchas más toallitas de las que usaría una madre pero aparte de eso creo que lo hice bastante bien para ser la primera caca que quito.

Luego bajamos a la playa, pero hacía muchísimo frío así que no nos bañamos. Al rato subimos y nos despedimos pero paso casi otra hora hasta que de verdad nos fuimos, esta vez conducía Emmanuel. Un viaje lleno de canciones infantiles... Aunque al rato se durmieron los tres y poco después yo.



Hoy: Hoy he empezado con mis horas de trabajo de verdad. Hemos quedado que de momento hago 5 horas al día y tengo un día y medio libre (que en realidad es un día solo), y ya si luego quiero cambiar pues cambio. Hemos quedado en que hago de 10 a 12 y de 5 a 8. Esta mañana he terminado toda la plancha (wohoooo!) entre otras cosas. Y luego he decidido salir a dar una vuelta por Libourne. Charlotte me ha acercado a las 2. Así que nada especial. Cuando quería volver a casa me puse a esperar en la parada del autobús con mis horarios en la mano, cuando de repente la señora de al lado me dice que la línea 3 (la mía), por ahí solo paraba los martes y viernes. Y ahí comenzó todo ¿Qué clase de autobús pasa por ciertas paradas solo algunos días? ¿Y por qué no viene indicado en los horarios? El caso, decidí andar.
Mayor error de mi vida ¿pero qué iba a hacer si no? Anduve y anduve y anduve hasta que vi una parada de la línea 3, y pensé "ajá! Aquí espero al autobús!" pues no. Había un cartel que decía que por obras el autobús no paraba ahí. Al menos, iba en el buen camino. Decidí seguir la ruta que hacía el autobús así que anduve y anduve y anduve y nada me sonaba familiar, elegía las calles de manera totalmente aleatoria porque no tenía ni la más remota idea de donde estaba ni por donde tenía que ir. Más menos fui encontrando otras paradas (sinceramente, no se por qué no esperé ahí dichoso autobús, que mal me cae). Me sorprendía a mi misma cada vez que encontraba una parada. Tuve que cruzar un puente enorme y después de muchas rotondas y vueltas me encontré donde había empezado. En ese momento quise matar a alguien. Llamé a Charlotte que me dijo que no podía venir a buscarme porque estaba muy lejos y yo estaba desesperada. No sabía por donde seguir ni que más hacer. Volví un poco sobre mis pasos y me metí por otra calle, ya a la desesperada pregunté a un señor que me mal indicó, o bueno, seguramente lo hizo bien pero no me enteré de nada. Así que seguí vagabundeando hasta que POR FIN di con la calle en la que Charlotte me había dejado y desde ahí fueron unos 20 minutos largos hasta llegar a casa. Llegué a las 6.

Me ardían los pies, me hacía pis, me moría de sed... 4 horas andando sin parar. Ordené el armario de Thealine y ya llegaron del colegio así que duchas, cenas y la pelea diaria para irse a la cama.

Solo quiero dormiiiir... Ahhh mañana día libre!! ¡¡Voy a Burdeos!!


Prescilian soplando las velas de su cumple atrasado


Las vistas desde el jardín de los amigos de los Boidron en Cap Ferret

sábado, 8 de junio de 2013

Alergías, religiones y otras aventuras

Ahhh la niñez, tan adorables... Tan insoportables :). Hoy sábado han pasado muchas cosas... Me he levantado y no había nadie en casa otra vez, he desayunado mucho pan con miel y he pasado la plancha un poco mas, ha llegado Charlotte se ha vuelto a ir. He jugado con el gato (es el primer gato ajeno que me quiere y le agrada mi compañía), al rato me ha empezado a picar la cara un montón, la tenía roja y llena de bultitos y los ojos rojos, todo picaba muchísimo y no sabía qué hacer a ver si iba a ser peor el remedio que la enfermedad... Estuve así una media hora intentando no rascarme hasta que por fin volvió Charlotte que llamó al médico. A los 10 minutos o así entra en el salón el doctor Buenorro. Mi cara ya era un cuadro bastante pintoresco con la reacción alérgica pero más aun al verle *O*. No tenía cara de llegar a los 30, yo diría que ni había terminado la carrera para lo que hizo... Obscultar, tomarme la tensión y decir que seguramente sea el gato. Tratamiento: unas pastillas y unas gotas durante un mes, no tocar al gato (jo, para uno que me quiere...) e ir a ver a un médico especializado en alergias.

El resto del día pasó sin incidencias, estuvimos los cuatro dibujando y Thealine me ha hecho uno muy bonito, les he bañado y lavado el pelo a los tres como buenamente he podido. Pero lo peor ha sido la hora de acostarse... Charlotte estaba acostando a Florelia (¡ayy ya dice hola, adios y gracias! Más rica) y yo terminando de ayudar a cenar a los mayores, pero Prescilian no paraba de decir una palabrota (put de fesse o algo asi, no se que significa pero al parecer es malo. Fesse es culo, pero no entiendo lo otro), así que le he llevado castigado a su cuarto y que se lavase los dientes. Ahora tocaba Thealine, es la peor en ese sentido. 15 minutos debajo de la mesa hasta que me he hartado y he conseguido atraparla cual conejo y la he llevado a rastras al baño pero no hacía más que gritar y llorar y dar patadas ¿Por qué los niños odian irse a la cama? Ojalá yo pudiese acostarme a las 8 y media... 


Luego Prescilian monísimo me ha pedido él que le cuente cuentos en español! Y me ha dado las buenas noches en español.



Luego cenando con Emmanuel y Charlotte me han preguntado si quería ir a misa con ellos... 
AWKWARD. Eso ha derivado en hablar de religión y en si soy creyente... No por nada pero no es un tema fácil. Pero bueno, Emmanuel ha quitado hierro al asunto diciendome que cerca había una mezquita y una sinagoga. En fin, mañana después de la misa a la que no iré nos vamos a Nosedonde a comer con unos amigos suyos y a pasar el día. Si ya los 10 minutos que pasan juntos en el coche al volver del colegio son horribles, no me quiero imaginar una hora y pico...


Florélia