jueves, 27 de junio de 2013

Remontando

Así es, las cosas van mejor desde que me dio el bajón el otro día. Después del bautizo, todos están mucho más relajados, se nota un montón.Tuve el lunes libre porque era el día que me faltaba de la semana pasada, y además, me ha dado miércoles y jueves libre. Thealine la pobre se puso malísima el domingo por la noche y estuvo lunes y martes sin salir de la cama y vomitando, pero tuvieron el detalle de moverla a la cama de los padres (a mi habitación se pasa por la suya). Para el martes por la tarde ya se encontraba mejor, y pudo participar en la Karmesse, que era el festival del colegio. Fuimos todos a verla, y estuvo monísima vestida de Caperucita Roja. El miércoles empezaron las rebajas, fui a Libourne a ver qué había, pero el HyM estaba hasta los topes y entré en las otras tiendas y estaban llenas de gente. Sin embargo, descubrí una tienda con cosas exóticas de La India, Asia y Sudamérica. Compré tés y cafés de frutas exóticas para llevar a casa. Ya me se mover bastante bien por aquí, cojo el autobús con confianza (en el que siempre me han dejado pasar sin pagar) y se dónde está todo lo que me gusta, aunque nos vamos ya. El sabado nos vamos unos días a Lacaneau a la playa (wooo!!), lo malo es que me toca compartir habitación con la mayor, pero son tres noches solo así que no me molesta demasiado. Después me toca a mi tener vacaciones. Me voy el martes a Madrid y el miércoles a Inglaterra a ver a mi novio y después volvemos a Madrid a pasar un poco de calor. Me muero de ganas de ir y olvidarme de los niños y de Charlotte y sus coletillas y los gritos de Emmanuel. A la vuelta, me quedo unos días en Arcachon con la abuela que vive al lado de la playa. Me ha dicho Charlotte que han hecho una lista de cosas que tendré que hacer ahí y tengo que ver si estoy de acuerdo, por que si no están los niños, yo lo siento, pero no es mi problema y yo no voy a limpiar casas.

Hoy ha sido uno de esos días en los que nada sucede como planeas. He ido a Burdeos a ver las rebajas de allí y he fracasado estrepitosamente. No he comprado absolutamente nada. Pero me he tomado un helado de cassis, que no tengo ni idea que fruta es pero está riquísima. Y así mientras me derretía saboreando mi helado, he ido mirando tiendas y dando un paseo por la Rue Ste Catherine. Me senté a descansar un rato (y a robarles el wifi a los de la Apple Store), al rato decidí volver a Libourne, así que me puse a andar en dirección a la estación cuando de repente me encontré con Lucas, el hijo mediano de Edurne (la de la guardería de la pequeña), me saludó y en seguida me dijo que había quedado con una amiga y que fuese con ellos. He estado toda la tarde con ellos paseando, nos hemos sentado y yo he podido tomar LA PRIMERA CERVEZA de mi estancia ("que rica y que fresquita, no puede estar más buena" Homer J. Simpson), hemos ido a un centro comercial y porque somos unos super badass nos hemos colado en el tranvía y me llevó a casa en coche. Es curioso, si me hubiese levantado antes no me hubiese encontrado con él, y no me lo hubiese pasado tan bien. Ahhh estoy contenta. Mañana volvemos al trabajo y a la playa y en seguida tengo mis vacaciones. No se si habrá wifi allí... Rezaré a los Antiguos y Nuevos Dioses y a R'hllor; el señor de la Luz*

¡Buenas noches!


































*Referencia a Juego de Tronos

lunes, 24 de junio de 2013

El bautizo

Por fin llegó el dichoso día. A las 7:30 ya estaba en la cocina ayudando a organizar las cosas, y vigilando a los dos mayores que estaban revolucionados. Tuve que planchar la ropa de los niños y pasó lo que había conseguido evitar hasta ese momento; me quemé. Ahora tengo una raya en la palma de la mano de otro color distinto al de mi piel. Teníamos que salir de casa a las 9:30, la misa era a las 11 en una iglesia de las afueras de Burdeos. Salimos a las 10:15. Prescilian no se quería vestir y cuando por fin conseguí vestirle, a los 10 minutos ya se había metido entre los viñedos y tenía la camisa blanca llena de barro, así que hubo que cambiarle.

Al llegar a la iglesia, conoci a Leticia, una de las hermanas de Charlotte, a su marido y tres de sus cuatro hijos. Me daba bastante miedo la misa con los tres niños, al parecer normalmente en la misa también se portan fatal, así que me esperaba lo peor. Sorprendentemente, se portaron genial. No hicieron nada y estuvieron muy quietos. Solo Florelia se quejó con lo del agua. Por cierto, lo dijeron ayer, Florelia significa flor de Dios, y Thealine y Prescilian también tienen connotaciones religiosas... Estos niños están marcados de por vida.
En la misa no me enteré de mucho, pero cada 5 minutos se cantaba una canción, tenían un señor que se ponía en medio con su atril y cantaba y "dirigía" a la gente. Tenía pinta de ser el típico que en sus años mozos debió participar en algo más o menos importante y se ha quedado anclado en el pasado (como Cam de Modern Family).

Al terminar, me presentaron a las otras dos hermanas de "Lolotte" (así llaman a Charlotte), maridos e hijos, los padres de Emmanuel y  sus hermanos y amigos y mucha más gente. Llegamos y estaban Edurne y Pablo, me encantó volver a verles, son geniales.

Los últimos invitados se fueron sobre las 19:30. Fue bastante mejor de lo que me esperaba. Trabajé muchísimo y al acabar estaba agotada pero no estaba sola, TODOS ayudaban a recoger, limpiar, cambiar platos, etc. Todos fueron amabilísimos conmigo, Leticia fue un verdadero amor y cogí  cofianza con ella en seguida. Y lo mismo con sus hijos, las dos me ayudaron muchísimo y si no tuviesen 13 y 10 años saldría con ellas jajaja. Comí con los niños, pero me alegro, porque me llevé lo mejor de cada lado, comí pizza, quiche y patatas fritas en vez todo aquel marisco que había, pero probé un montón de vinos a cada cual más bueno, comí otros tantos tipos distintos de queso con los adultos y la maravillosa tarta de fresas y arándanos. Hablé con todos, me decían que hablaba muy bien el francés y que no se notaba mucho mi acento (weeee!), muchos me dieron sus móviles por si necesitaba hablar o lo que fuese.
La verdad que han sido encantadores.

Una de las niñas se quedó encerrada en el baño casi 20 minutos y los chavales rompieron un cristal, yo me quemé. Luego salí a correr un poco a bajar toda la comida y cuando estaba ya volviendo a la casa después de una hora me di cuenta de que no tenía el mando que abre la puerta del jardín, me asusté muchísimo no sabía donde se me podía haber caído y ya se estaba haciendo de noche, no quería estar entre los viñedos de noche por razones más que evidentes. No llevaba el móvil, así que no sabía como iba a entrar en casa. Volví sobre mis pasos. Anduve unos 15 minutos y ahí estaba en el suelo. El corazón se me desencogió y pude respirar tranquila.

En definitiva, fue un día muy largo, y pasaron muchas cosas, pero fue un buen día. Hoy no trabajo así que voy a relajar las contracturas que tengo del estrés del ayer. Buenos días.

sábado, 22 de junio de 2013

Dudas, dudas y más dudas

Hola... Se que llevo mucho tiempo sin escribir nada pero he estado super liada y agobiada con todo lo del bautizo, y mi estado de ánimo es mejorable. No ha dejado de llover desde el lunes, así estoy yo. Hoy no ha llovido al menos pero ha sido el día en el que he colapsado.

No os creáis que ha sido todo negro, bueno de hecho ha sido todo bastante negro, pero ha habido varios momentos de luz. Como el otro día, por ejemplo, encontré Le Bureau de la Poste a la primera y pude mandar las postales y de camino a esta, encontré una librería bastante antigua con libros de segunda mano. Di un par de vueltas dentro observándolo todo y disfrutando del olor de los libros viejos, me decidí entonces a poner en práctica mis conocimientos del gabacho y le pedí al monsieur que me recomendase s'il vous plait libros no muy difíciles (para extranjeros), pero buena literatura. Salí de aquel templo con tres joyitas; Poil de carotte dr Jules Renard, Le Château de ma Mère de Marcel Pagnol y Le Bourgeois gentilhomme de Molière. Volví a casa más contenta que unas castañuelas (aunque shame on me porque aun no he empezado a leerlos...).

Aparte de eso, ha sido todo una locura. Con el bautizo de mañana está todo el mundo revolucionado. El miércoles vino Tuna (si alguien ha pensado en atún que levante la mano), la madre de Charlotte, y la verdad que ha sido una ayuda ENORME. Es dulce y calmada, divertida y muy educada. Bueno, el día que llegó, con el coche lleno de flores como si de una carroza de cabalgata se tratara, fue un caos con los tres niños emocionados por la abuela...

El jueves fue mi día libre y como llovía no pude hacer nada, en un ratito fui a Libourne al Sephora (entre Sephora y HyM me voy a arruinar) a comprarme una lima y dos esmaltes. El viernes era la Fête de la Musique y aquí es algo bastante importante, en todas las ciudades se celebra, aquí en Libourne montan un escenario y cualquiera puede subir a tocar o cantar. Me apetecía mucho ir la verdad, había puestos para comprar cerveza y un montón de gente, pero solo pude quedarme con las ganas. Hablé con Charlotte porque me parecía que estaba haciendo cosas que las au pairs no hacen y por que al verme ordenar la sala de juegos con los cascoa me dijo que no podía trabajar con música porque tenía que concentrarme (estoy limpiando y ordenando, no escribiendo mi tesis doctoral por Dios...) le sentó un poco mal, así que me dijo "te iba a dar la tarde libre, pero ya no"...

Hoy Emmanuel me había dicho que me ocupase exclusivamente de los niños, que lo que hubiese que limpiar no era cosa mia. Y eso he hecho; hemos jugado a echar carreras, a indios y vaqueros (dos vaqueros contra una india... Podeis haceros una idea de qué pasó) y luego les he llevado a dar una vuelta en la bici (yo andando y ellos con ruedines ¿hasta qué edad se llevan ruedines?) y hemos echado más carreras y me han ganado en todas, hemos visto Dumbo en español, al principio no querían pero luego les ha encantado (¡¡!!), cuando Florelia se ha despertado de la siesta, la he cambiado el pañal en el que se había hecho "popo"... Luego mientras Thealine ayudaba en la cocina, he dado un paseo en carricoche a Prescilian y Florelia. No he parado ni un minuto. Aun así, Charlotte me ha pedido que limpie unas ventanas, y le he dicho que no. He bañado a los tres niños (que salgan del agua es misión imposible), les he hecho la cena y acostado como buenamente he podido.

Parece todo muy normal, pero es una batalla continua. Prescilian no se quería probar la ropa de mañana y luego no quería ir al baño y se ha aliado con Thealine para correr y "atacarme", estaba yo sola con los tres diablillos. Florelia llorando, la cojo en brazos mientras intento atrapar a Prescilian. Y la misma historia a diario para irse a la cama. Se alían contra mi y se esconden entre los viñedos (donde no tengo intención de meterme, ya bastante tengo con los bichos de dentro de la casa y el barro del jardín), así que les espero pero cada vez que me ven gritan y salen corriendo. Así a diario. Hasta que yo pierdo la paciencia y entonces soy yo la que corre... Eso sí, no os vayáis a pensar, soy buena con ellos, y aunque a veces me den ganas de darles un buen motivo para huir de mi, no lo hago. Si alguna au pair me lee que me diga si esto también les pasa o soy yo que soy rara; hay momentos que crees que te los has ganado, que son simpatiquísimos y educados y piensas para ti "lo he conseguido" pero de repente bam, pasa algo y les da una rabieta, o huyen de ti. Además Charlotte me quiere en misa y repicando a la vez y eso no puede ser, si estoy con los niños jugando no puedo irme a limpiar algo o si estoy cambiandole el pañal a Florelia, no puedo asegurarme de que Prescilian no hace nada malo...

Hoy ha sido la gota que ha colmado el vaso. No he podido más y me he derrumbado. Me he echado a llorar mientras freía los huevos y no podía parar y claro, me han visto Charlotte y Emmanuel (de verdad tenía miedo de que fuese a decirme algo borde o gritarme. No lo ha hecho). Les he dicho que no podía con los niños, que eran demasiado difíciles para mi. Emmanuel se ha reído y me ha dicho "para nosotros también" y Charlotte que ya hablaríamos el lunes. Ha sido horrible porque no quería estar así delante de los niños pero no podía parar. Se que Charlotte necesita ayuda, porque Emmanuel no mueve un dedo por la casa, pero de veras creo que esto me queda grande. Me estoy planteando de verdad volver a España...

Mañana es el gran día. El día D. El peor día. Voy a hacer bastantes más horas de mis 6, pero ya me han dicho que las vamos a contar para que esta semana trabaje menos horas. Me toca comer con todos los pequeños (una parte de mi se alegra, me evito el tener que comer marisco guardandome las caras de asco). Al menos, voy a ir fabulosa. Me tengo que levantar a las 7:30 mañana así que ¡buenas noches! (y deseadme suerte...).

lunes, 17 de junio de 2013

La calma antes de la tormenta

Ya es lunes... Bueno, pero estoy contenta porque he pasado un fin de semana genial. El viernes estuve un poco tristona, pero el sábado pude tener un día solo para mi. Emmanuel estaba en Burdeos en una exposición de vinos y Charlotte y los niños en una fiesta de catequesis o algo así, así que pude dormir tranquilamente (más o menos). Estrené una falda larga azul marino que me había comprado el viernes y fui a dar un paseo. Bueno, mi plan era dar una vuelta en bici, pero la cadena estaba salida y no había manera de volverla a colocar, así que desistí y fui a caminar. En vez de ir a Libourne, fui por unos caminos de viñedos y los chateaux abundan. Fui a Pomerol, donde también hay un chateau. 


Por la tarde, decidí acompañar a Charlotte y los niños a St Emilion, que es una pequeña ciudad medieval famosa por el vino. Mientras esperábamos a que Florelia, estuve viendo con Thealine y Presicilian unos episodios de Tintin (Tantan, como dicen aquí) en español, y para mi sorpresa, ninguno se quejó. Al llegar a St Emilio, hicimos un pequeño picnic en un parque y luego me dejó una horita para ver la ciudad. Me encantó y tengo que volver a verla bien. El sábado había una feria, estaba lleno de gente elegante y bien vestido, esos que son ricos y poderosos. Yo que soy pobre pero honrada, me dediqué a vagabundear y perderme por las calles. Compré dos fotografías de la vendimia preciosas, vi la Catedral y bueno, no me dio tiempo a ver mucho más, pero fui la suficiente miel en mis labios para saber que quería probar el pastel entero.
                                           


Charlotte me había dado el teléfono de la mujer que se encarga de Florelia entre semana, y la llamé, en seguida me invitó a pasar el domingo con ellos. A las 12, me recogió Lucas, uno de sus hijos en un destartalado Citroën, yo estaba muerta de la vergüenza, no tenía ni idea de qué hablar, y él parecía estar en la misma situación que yo. Me llevo a su casa y Edurne me recibió con los brazos abiertos, conocí a los otros dos chicos Tomás y Marcos. Ella y su marido Pablo (Paul como le llama ella) son españoles de Madrid y Sahagún, pero él lleva viviendo en Francia desde los tres años. Tenían una casa muy mona y muy normal, sin retretes fuera de su sitio ni moqueta en las paredes. En el jardín, un corral enorme con cuatro gallinas; Clarabelle, Isabelle, Annabelle y Mirabelle. Las gallinas más mimadas que he visto en mi vida. Tampoco es que haya visto muchas, pero veis por dónde voy. Fueron todos majísimos conmigo y me trataron como una más. Después de comer, Marcos y Lucas me llevaron a dar una vuelta por Libourne y después este último, Edurne, Pablo y yo fuimos a Burdeos; Lucas competía en una competición de natación en la Garonne (el río Garona), de 1km 700, quedó cuarto, llegó en el mismo segundo que el tercero pero pasó antes el chip ese. Estaba muy decepcionado, pero al menos le dieron una botella de vino para poder ahogar sus penas (nunca mejor dicho) y olvidar su fracaso. Me presentó a algunos de sus amigos, y bueno, eso fue un poco raro, solo una chica mostró un poco de interés en mi, mientras que las otras me miraban con cara de seta. 

De camino a Libourne, me invitaron a cenar con ellos y me dejaron llamar a casa porque tienen llamadas a España gratis, así que por fin pude hablar con mi padre, que desde que estoy aquí no he podido contactar con él. Edurne y yo estuvimos hablando soble los Boidron y me dio consejos. Agradecí un montón salir de casa y pasar un día con otra gente con la que podía hablar sobre mis problemas. Al llevarme a casa, me repitió que no dudase en ningún momento en llamarles, ir a su casa o contar con ellos para lo que fuera. Me han invitado en dos semanas a cenar en Burdeos en un restaurante pakistaní para celebrar que han acabado los exámenes. Son una familia genial.

Ahora toca ponerse otra vez manos a la obra, esta semana va a ser intensa. El bautizo de Florelia es el domingo y van a venir unos cuarenta invitados (entre ellos Edurne y Pablo), así que hay que prepararlo todo y tener la casa un mínimo presentable. Así que os dejo y ahora voy a relajarme en esta hora que me queda antes de volver a la carga.

Bisoux!




viernes, 14 de junio de 2013

Tapadera

Bueno, antes de nada, decir que hoy estoy un poco plof. Ahora os cuento. Pero, quiero deciros que estoy MUY orgullosa de mi, veréis; como hoy tenía libre de 12 a 5y30; a las dos he decidido salir de casa y dar una vuelta. Me he acordado de que había un HyM en el centro,  así que me he propuesto llegar ahí. Pues lo he conseguido, llegué al HyM perfectamente, andando, sin perderme ni dar vueltas de más, nada, a la primera. Pensé que me merecía un premio después de mi éxito así que me dejé llevar por las faldas y los vestidos y me compré un par de cositas muy monas. Eran las tres y media, o cuatro menos cuarto cuando salí y justo pasaba mi autobús en media hora, así que di un paseito, compré postales y hasta una revista. Fui a la parada y me senté, aunque al rato me di cuenta de que estaba en la parada de la dirección que no era, menos mal que me di cuenta a tiempo. Mientras esperaba, me fijé en las dos chicas de al lado que charlaban, no tenían ese aire de superioridad que parecen tener todos los estudiantes de entre 10 y 19 años de por aquí, con esas caras de idiotas, todos con el cigarro en la mano y cara de lelos. Dan ganas de darles un par de hostias (con perdón) a ver si se les quita la tontería, parecen tan setas... El caso, que me pierdo, parecían totalmente normales, simpáticas y me apetece tener amigas como ellas aquí. Les pregunté cosas sobre el autobús, y tal con la esperanza de algo,  no se que esperaba la verdad jaja. Cuando por fin llegó el autobús, ¡la autobusera me dejó pasar sin pagar! Y lo que el otro día me llevo casi 4 horas, hoy no he tardado ni 15 minutos. Olé.

Bueno, de lo que de verdad quería hablar es que esta mañana estaba algo cabreada, no se, se que las au pairs tienen que hacer cosas de la casa y tal, pero me da la sensación de que se aprovechan de la situación. Trabajo mis horas, nunca trabajo más, excepto hoy, que he hecho media hora más porque tenían invitados y les he acostado yo sola. Pero me da la sensación que lo de au pair es un invento muy inteligente, pensadlo bien: una familia de x niños, necesita ayuda en casa, para limpiar y cuidar a los niños, pongamos que son de clase media-alta, una señora o chica de la limpieza cobra una cantidad x al mes, y la niñera pues otra cantidad y. La familia Fulanita puede permitirse pagar a una chica de la limpieza que solo va a limpiar o una cuidadora residente que solo va a cuidar, pero no las dos cosas, o si hay alguien que limpie y cuide pide demasiado dinero, ¿qué hacer? contratar a una persona extranjera con la excusa del idioma, la cultura, etc.,  que vaya a limpiar y a cuidar por muy poco dinero. Negocio redondo para la familia. No se como no se me había ocurrido pensarlo antes. Las au pairs somos señoras de la limpieza y cuidadoras que como la mayoría somos estudiantes, nos conformamos con el dinero que nos ofrecen por que en un principio, nos vale.

Y esa es mi reflexión de hoy, por que es exactamente como me siento hoy. Las compras me han hecho feliz, pero esta tarde ha sido demasiado intensa. Siento que estoy todo el día estresada con los niños y en tensión y estoy comiendo demasiado... Tengo que poner fin a esto, igual salgo a correr, o con la bicicleta. Dejar los cereales con azúcar y las galletas Príncipe... Estos niños me vuelven loca. Cuando quieren son riquísimos, pero quieren más bien poco. Normalmente gritan, se quejan, no hacen lo que les dices... Hoy con Thealine ha sido una guerra para que se fuese a la cama. Le cerraba la puerta con llave pero no me iba porque estaba enfadadísima conmigo y quería estar atenta a ver si habría la puerta de mi cuarto... Creo que voy a tener que tener una charla con los padres sobre ciertos temas.

Espero que mañana sea un mejor día, este finde no trabajo así que lo será.

miércoles, 12 de junio de 2013

La casa

Creo que todavía no os he contado cómo es este paradero en el que habito. Bueno pues como ya creo que dije, ni siquiera estamos en Libourne, si no un poco en las afueras. Hay una caminata de media hora desde casa hasta la estación de trenes. Por esta zona solo pasa un autobús, y son unos 10/15 minutos a la parada. Bueno según Emmanuel, esto es la ciudad, pero no. De ciudad nada. Nos rodea mucho verde y eso no se ve en la ciudad. Como consecuente de todo ese verde, hay bichos. Muchos, "muchísimos más que muchos y muchísimos más que más"... Moscas a mansalva, y mosquitos y arañas aún más... ahh el campo, ¡cómo (NO) me gusta el campo!

La casa tiene pinta de ser bastante vieja, aunque si la hubiesen cuidado un poco tendría mejor pinta probablemente,y no me refiero a "una manita de pintura" no, si no a una reforma bien. El caso es que la parcela es enorme, es un terreno grande, que sirve para todo lo que necesitan, y la casa en realidad tampoco es pequeña, pero claro le hace falta algo más de amor creo yo. La casa tiene una distribución muy rara, la tele sobre un armario, así que te rompes un poco el cuello para verla pero "no big deal", solo hay un sofa, con una manta verde pistacho que no te atreves mucho a tocarla porque tiene pinta de echar a andar en cualquier momento. Eso sí, es muy luminosa tiene muchas ventanas  que ocupan toda la pared, eso me gusta mucho, aunque con el calor que esta haciendo las tienen siempre con las persianas echadas. Las paredes estan recubiertas de algo, una especie de papel de pared color salmón, menos en la zona de las escaleras que hay como una especie de moqueta rosa, y también en mi habitación, pero en azúl. No, no habeis leido mal, moqueta en la pared. Los suelos en general son de baldosa en la cocina, baño, salón y comedor, en las habitaciones el suelo es de esta madera que se levanta que es como una lámina, pero en el baño de Charlotte y Emmanuel, tienen moqueta. En el baño. De verdad, no se que tienen con la moqueta.

La cocina es un caos. Da igual cuantas veces limpies los cacharros, pases la escoba y la fregona y la balleta que a los cinco minutos va a estar hecha un asco otra vez. Es vieja, y nada funciona correctamente. El lavavajillas debe tener más años que Matusalén porque funciona fatal y no limpia bien, la verdad que todo queda mejor hacerlo a mano. En la planta baja, aparte de la cocina, el salón, el comedor y tal, hay un armario, el retrete y separado de él, el baño con una ducha, una bañera y un lavabo, que es otro caos. Es el que uso yo y en general no está del todo mal, porque si los niños se duchan lo hacen en el baño de arriba pero si se bañan, lo hacen en este y ahí está el problemón. Agua por todas partes, suelo sucio de los zapatos, toallas por los suelos... y sigue. 

Arriba hay seis habitaciones luminosas que no están mal de tamaño, pero, en realidad no son seis si no tres, con tabiques. De forma que,que den directamente al descansillo hay tres habitaciones; la de Thealine, la de los padres y una bastante grande que de momento nadie usa. Atravesando esa habitación, hay una pequeñita donde duerme Florelia. Atravesando la de los padres está la de Prescilian y atravesando la de Thealine está la mia. Es un rollo porque tengo que estar pendiente de todo el rato de cerrar bien la puerta, de no despertarla, aunque ellos TODOS me despierten a mi, y además el wifi llega peor. Mi habitación, aparte de la moqueta de pared y el que haya que atravesar otro dormitorio para entrar no está mal; hay una cama individual con una mesita de noche, una mesa más, no hay sillas, y un armatrio que menos mal es bastante grande. Las ventanas son grandes, pero en los dormitorios no hay persianas, hay contraventanas...

En cuanto pueda, colgaré algunas fotos de la casa. Bueno y yo ya me voy a la habitación que aquí ya no hago nada.

Bordeaux